Falleció Sandro, el gitano.
Fueron 45 días de esperanza, de fe. El doble trasplante, de corazón y pulmones, realizado el pasado 20 de noviembre en el Hospital Italiano de Mendoza le permitió a Sandro y a todos los que lo quieren soñar con una mejoría que le posibilitara vivir con plenitud. La decisión de operarlo generaba un riesgo muy alto. “El Gitano” lo sabía, pero aún así tuvo coraje para afrontar lo que fuera con tal de poder mejorar y vivir algunos años más. El trasplante había resultado un verdadero éxito. La recuperación de Sandro generaba mucha expectativa y hasta les permitió soñar, a él y a sus nenas, con algún recital en el futuro, sin importar cómo, cuándo ni dónde. Sin embargo, poco a poco comenzaron a surgir inconvenientes. “El Gitano” volvió a ser intubado y, a mediados de diciembre, debió someterse a una traqueotomía por una infección pulmonar. "Tuvimos que empezar de cero", decía por entonces Sergio Perrone, el cardiólogo personal de Sandro. “El Gitano” se negaba a someterse a esa inte...