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El cucharon...

Federico vivía, en un departamento con Carla. Ante los ojos de la familia de Federico, Carla solo compartía departamento con Federico... Nadie podía comprobar otra cosa. Un día, Federico invita a su madre a cenar una noche en su departamento de soltero. Durante la cena la madre no pudo quitar su atención en lo hermosa que era Carla, la compañera de departamento de su hijo. Durante mucho tiempo ella había tenido sospechas de que su hijo tenia relaciones con Carla y al verla, la sospecha no pudo sino acrecentarla. En el transcurso de la velada, mientras veía el modo en que los dos se comportaban, se pregunto si estarían acostándose. Leyendo a su madre el pensamiento Federico le dijo: - "Mamá, sé lo que estas pensando, pero te aseguro que Carla y yo sólo somos compañeros de departamento" Aproximadamente una semana después, Carla le comenta a Federico que desde el día en que su madre vino a cenar, no encontraba el cucharón grande de plata para servir la sopa. Federico le dijo que...

Tú me explicas y yo te explico.

Cada vez que hacían el amor, el marido insistía en que fuera a oscuras, 100% oscuro, cerraban ventanas, apagaban luces. Después de 20 años, a la mujer se le hacia cada vez mas ridículo, así que preparó un plan para quitarle esa manía al marido. Una noche, durante una sesión salvaje, en medio de gritos y romanticismo carnal ella encendió las luces repentinamente. Cuál sería su sorpresa al mirar hacia abajo y ver que su marido tenia un consolador mas grande que un pene de verdad, y como si eso fuera poco, el propio lo tenía completamente caído... Se volvió loca, se puso histérica, lo que habían sido gritos de placer, se convirtieron en insultos. ¡¡CRETINO, cabrón!!, ¡¡IMPOTENTE!! le gritó. ¿Cómo pudiste estar engañándome todos estos años? ¡Desgraciado!, ¡Más te vale que vayas dando una buena explicación!' El esposo, sin inmutarse con mucha calma, la mira fijamente a los ojos y le responde: 'Yo te explico lo del juguete.... y tu me explicas lo de los niños… MORALEJA: NO PIDA MUCH...

FABULA: LA RANITA Y EL TREN

Una vez una ranita paseaba por una vía para trenes, y estaba tan contenta saltando de una riel a la otra que no vio que un tren se aproximaba a gran velocidad! Cuando se dio cuenta del peligro salto fuera de la vía pero fue demasiado tarde: el tren le corto el culito!!! La ranita miro para atrás y grito: 'mi culito! donde esta mi culito?', miró en las rieles, ahí estaba su culito, y pensó nooo! Como voy a dejar mi traserito ahí botado en las vías del tren! No puedo dejarlo ahí! Ahora mismo voy y lo recojo!'. Dicho y hecho, la ranita salto de nuevo a los rieles a rescatar su culito, cuando lo estaba recogiendo vino otro tren y ZAS! le corto la cabeza!!! MORALEJA: Nunca pierdas la cabeza por un culito.

FABULA: EL TORO Y LA MOSCA

En una ocasión un toro estaba pastando tranquilamente en el prado, cuando de repente una mosca empieza a molestar alrededor de él. El toro utiliza su largo rabo para intentar espantarla, pero la mosca sigue molestando hasta que se coloca en la punta de su nariz. El toro aprovecha, y de un lengüetazo atrapa a la molesta mosca. MORALEJA : Lo que no puedas acabar con el rabo, termínalo con la lengua.

Fábula: La hormiguita y el sapo.

Esto es una hormiga que va por el bosque y se encuentra un charco. Ante la imposibilidad de cruzarlo, espera por si pasa un animal que pueda llevarla al otro lado. En esto pasa un sapo que se ofrece. Y la hormiguita, que era muy cursi, le dice al sapo: 'No, no voy a cruzar contigo porque estas muy feo, tienes el espalda mojada y me voy a ensuciar!'. Cuando el sapo se va, la hormiguita divisa un grupo de pajitas, elige la mejor y decide subirse en ella, a modo de barca, para cruzar el charco. Cuando iba por la mitad del charco, un mal viento hizo que la pajita se hundiera y la hormiguita cayera al agua. MORALEJA: Más vale sapo feo que la mejor de las pajas.

Relato: "¡Adios Mamá!"

ESPERO QUE ESTO LES LLEGUE AL CORAZON, TANTO COMO ME LLEGO A MI Un hombre joven estaba de compras en el supermercado, cuando notó que una viejecita lo siguió por todos lados. Si el se paraba, ella paraba, además se quedaba mirándolo. ...