martes, 2 de febrero de 2010

Tiene 16 años y la van a operar porque sus lolas crecen sin parar.


Mientras algunas mujeres se quejan que tienen poco, otras se quejan porque tienen demasiado.

Yesica Johana Mejía es una joven colombiana de 16 años que vive acomplejada porque sus senos no paran de crecer de forma desmesurada desde hace un año. En cinco días la operarán.

Su madre sufrió con ella las insolencias de los curiosos que la miran con asombro e incluso le dicen piropos despectivos. Sin embargo, todo esto pronto llegará a su fin ya que uno de los mejores cirujanos plásticos de Colombia, el doctor Alberto Trespalacios, va a intervenirla en menos de cinco días.

La operación se llevará a cabo en el Hospital Hernando Moncalenao de Neiva, en Colombia, la cual resultará difícil y peligrosa por tratarse de un trastorno hormonal en una paciente tan joven.

La anomalía se trata de una hipertrofia mamaria virginal, cuya talla no soporta un corpiño normal. La operación podría alargarse hasta las cuatro horas.

Sus padres han tenido que hacer un gran esfuerzo económico. Sin embargo, a la chica solo le importa volver al colegio con sus senos reducidos como le ha prometido a sus compañeras.

"Sufre mucho. Ya no le queda bueno el sostén , y no consigo uno de su talla por ningún lado. Entonces me toca hacérselos con puros retazos de tela que le arreglo con máquina porque no hay de otra. Las tiras no las venden; menos las copas", explica la mamá, quien aclara que el problema no es genético porque su familia es de senos poco protuberantes.

"La llevé al ginecólogo, le hizo una ecografía; pero todo salió bien, nada maligno. Aún así, los senos le seguían creciendo. El médico me pidió que la hiciera bajar de peso, pero ella no es tan gorda", cuenta la madre, quien al ver la desproporción optó por cambiar de especialista, que le recomendó la mamoplastía reductora.