martes, 9 de marzo de 2010

"Los disidentes cubanos sólo tienen el cuerpo para protestar"


Yoani Sánchez, autora del famoso blog Generación Y, es una de las voces de una parte de la sociedad cubana muy particular: nacidos ya bajo el gobierno de Fidel Castro, hoy atraviesan la década de los 30 y 40 años bajo la decepción de vivir en un sistema que no cumplió lo que les prometió.

Consultada sobre la situación de Guillermo Fariñas, el disidente cubano en huelga de hambre, expresó: "Es muy dramático que los ciudadanos cubanos sólo tengan su cuerpo para protestar por lo que pasa en su país. Los caminos de protesta cívica están completamente cerrados. Ahora estamos viendo estos casos de huelgas de hambre, lamento mucho lo que esta pasando".

"Aunque yo no comparta la metodología de protesta, me doy cuenta que a Guillermo lo han llevado. Es el momento de llamar la atención, sobre la desprotección de la ciudadanía cubana. Estamos ante un Estado que cada vez se hace más grande, más opresivo y más sordo ante nuestro reclamos”, agregó.

Sánchez pudo, mediante su blog, poder empezar a escribir sobre muchas de las sensaciones que atraviesan los cubanos en su vida cotidiana. Ahora, una selección de esos textos fue compilado en el libro Cuba libre, publicado por Marea editorial en nuestro país. La autora comentó las particularidades de la obra con Infobae.com.

"Una de las grandes características del libro es que se fue haciendo sin pensar la propia autora que al final estaba trabajando para que los textos terminen en papel", explicó y agregó que cada uno de ellos "son pequeñas crónicas de la realidad escritas para Internet, con toda la interacción que eso permite".

Sin embargo "(los textos) se fueron hilvanando de manera que fueron abriendo la ventana para ver la Cuba real”, señaló Sánchez, quien destacó que "la realidad cubana no es lo que dicen los medios oficiales" sino que "está marcada por las necesidad materiales, por la necesidad de cambio".

"La necesidad de implementar una serie de transformaciones sociales, políticas, económicas y culturales que ya no pueden postergarse más", resaltó.

Por otra parte, la autora consideró a la publicación del libro como "una oportunidad de mostrar una isla muy diferente a la que algunos se imaginan fuera de Cuba".

"También es la posibilidad a acercarse a una generación que ha podido proyectarse muy poco, los que tenemos 40 años, que vemos que el país no se parece a lo que nos han prometido cuando éramos niños", agregó.

Sánchez también aclaró que su libro "no es un discurso político, ni de ciencias sociales, sino la voz de una ciudadana que no pudo conformarse con callar".

"Las personas que se acerquen (al libro), que lo hagan sabiendo que no pretende ser un discurso político, ni una verdad incuestionable, sino los altibajos, muy emotivos, de quien mira la realidad e intenta explicársela a los otros", precisó.