miércoles, 10 de marzo de 2010

Preocupación británica porque los EEUU llaman a las Islas Malvinas por su nombre argentino.



La diplomacia del Reino Unido manifestó su malestar porque el gobierno de Obama llamó a las islas por el nombre argentino (Islas Malvinas) y no por el de Falkland, como debe ser.

Si bien no se presentaron documentos por escrito reclamando una posición más clara respecto al conflicto, decenas de e-mails y llamadas telefónicas de diplomáticos llegaron al Departamento de Estado. Los diplomáticos británicos expresaron estar profundamente preocupados por la política externa de los Estados Unidos respecto a la situación de las Islas Malvinas.

"La furia británica aparentemente es indiferente a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien se reunió con la presidente argentina la semana pasada para discutir -entre otros- el conflicto"

Los nuevos detalles de las quejas de Gran Bretaña son suculentos. "Los diplomáticos aseguran que el manejo de los Estados Unidos en la disputa es ofensivo, ignorante y producto de una falsa imagen de un nuevo entusiasmo por la idea de que la Argentina y los EEUU tienen una relación especial", agrega.

El enojo y la preocupación de los políticos británicos se vio fogoneado al no recibir respuestas desde el Departamento de Estado norteamericano, inmediatamente después de que el vocero las llamara Malvinas.

"Creo que usar la descripción de Malvinas es ofensivo a los intereses británicos", dijo con evidente molestia el asistente de la Secretaría de Defensa británica, Richard Perle.