jueves, 4 de junio de 2009

Noemi Letizia reitera que es virgen y que nadie puede decir lo contrario

Noemi Letizia, la joven de 18 años que ha desencadenado un revuelo político en Italia por su supuesta relación con el primer ministro, Silvio Berlusconi, asegura nuevamente que es virgen y que "nadie puede decir lo contrario", en una entrevista concedida a la revista "Chi", propiedad del político y empresario.

EFE La joven se lamenta en la entrevista del asedio mediático: "Me siento fuera del mundo. Me han robado la contraseña de mi correo electrónico, del Facebook y de Myspace. Tengo hasta miedo de hablar por teléfono porque temo que lo controlen".

Noemi, vestida con camiseta fucsia y ajustados vaqueros, posa en actitud coqueta e insinuante en varias fotos, abrazada a su padre, Benedetto Letizia, pintándose los labios ante el espejo, en su habitación con ositos de peluche o sentada ante el ordenador.

Su madre Ana Palumbo -según la revista- corta calamares en la cocina y desde allí pregunta a los periodistas: "¿Si fuese la amante de Berlusconi creen que viviría en un apartamento de 70 metros?", en relación a los comentarios sobre la supuesta relación de Noemi con el primer ministro, al que llamaba "papi".

En su habitación juvenil, Noemi explica a "Chi" que su ex novio, Gino Flaminio, que fue el primero en hablar de las fiestas de Berlusconi con menores en villa Certosa, en Cerdeña, "se ha inventado todo y no creo que lo haya hecho gratis. Él mismo se ha definido como un muerto de hambre".

Preguntada sobre si es virgen, la joven dice que "absolutamente sí, y nadie podrá afirmar lo contrario. Al menos mi ex novio ha sido sincero en esto".

Ya hace tres semanas la joven confesó su virginidad a la misma revista, editada por Mondadori, unas de las empresas del grupo editorial y mediático de Silvio Berlusconi.

Sobre si ha cambiado su vida después del 26 de abril, cuando Berlusconi acudió a su fiesta de 18 cumpleaños y se desencadenó una tormenta mediática que llevó a su mujer, Veronica Lario, a pedir el divorcio, Noemi responde: "Ha cambiado todo y a peor".

"Le pongo un ejemplo -explica-: cuando estábamos en Grecia con mis compañeras de clase se me acercó una chica que no conocía y me preguntó si era Noemi y tras yo asentir, me gritó: "Eres una guarra!".