martes, 25 de agosto de 2009

Los mensajes de texto, prueba de infidelidad.

"Es una decisión muy buena", dijo la abogada de divorcios de París Laurence Mayer. "Facilita recolectar evidencia", añadió. "Yo le digo a mis clientes que si reciben mensajes con insultos, amenazas, varias cosas así ... que vayan y los presenten a las autoridades", dijo.

El veredicto revierte una decisión de un tribunal de Lyon en 2007 que indicaba el uso de diálogos telefónicos en un tribunal era una violación a la intimidad.

La infidelidad y otros actos cometidos por un esposo o esposa contra su pareja, sin embargo, no afecta la tutela de los hijos ni la división de bienes, dice Mayer.

Funcionarios judiciales dijeron que el veredicto va a hacer que muchos cónyuges infieles eliminen la evidencia, borrando rápidamente los mensajes.

Previamente, los esposos en Francia tenían que esperar años para acabar con su matrimonio si no podían probar que su pareja los estaba maltratando o era infiel.

Los correos electrónicos son también aceptados en juicios.

Obtener el divorcio puede ser un proceso largo y penoso en Francia. Si los cónyuges no consiguen un acuerdo para separarse por consentimiento mutuo, quien solicita el divorcio tiene que probar que su esposo ha sido infiel o lo maltrata.

Si el juez no está convencido, se declara el divorcio solamente después de dos años de que la pareja viva separada. Hasta 2004, la ley francesa requería que las parejas esperasen hasta seis años.

Más de 273.000 matrimonios y casi 135.000 divorcios fueron registrados en Francia en 2007, de acuerdo a datos oficiales, lo que indica que la mitad de los matrimonios tenía probabilidades de acabar en divorcio.