miércoles, 15 de julio de 2009

HISTORIA DE ALFONSINA STORNI.

Nació en Sala Capriasca, un pueblito de Suiza, el 29 de Mayo de 1892, pero cuando tenia cuatro años su familia regreso definitivamente a la Argentina después de un vano intento de buscar prosperidad en Europa.

Alfonsina pasó una infancia muy humilde en San Juan y luego en Rosario, con un padre alcohólico, que acostumbraba desaparecer semanas enteras de la casa.

A los 12 años, mientras soñaba con ser actriz, empieza a trabajar como costurera a domicilio y después en una fabrica de gorras: en 1907 consiguió un papel en la compañia teatral de don José Tallavi y se fue de gira por un año.

Poco despues del regreso, inicia su carrera docente: se recibió de maestra rural y trabajó en Rosario, al mismo tiempo en que publica sus primeros poemas en Mundo Rosarino y Monos y Monadas.

A punto de cumplir 20 años, llega a Bs As, donde nace su hijo Alejandro, y donde publica 4 años más tarde su primer libro de poemas: La inquietud del rosal. "Lo escribí para no morir", confesaba Alfonsina, mientras conseguía triunfar en un mundo sumamente difícil, sobre todo para una mujer joven y pobre.

De acento romántico, posmodernista, las constantes de su poesía son su angustia ante la vida, la fugacidad de lo humano y su obsesión por la muerte y el mar, que de algún modo ya anunciaban su trágico final.

El éxito de sus poesías la acerco rápidamente al mundo intelectual y artístico de la época: integró el mundo Anaconda, junto a escritores como Horacio Quiroga y Baldomero Fernández Moreno, y en 1926, pasó a La Peña, con benito Quinquela Martín y Miguel H. Caminos. En 1930 viajó a Europa y se incorporó a las reuniones que organizaba el grupo Signos, donde eran habitúes personajes como Ramon Gómez de la Serna y Federico García Lorca.

Ser una escritora exitosa no la libró de la angustia y los miedos que la torturaban. En 1935 la operaron de un tumor en el pecho y empezó a recluirse y alejarse de los amigos. Escribe y publica sus últimos poemas en el diario la Mación. Tres días antes de su muerte envía, desde una solitaria pensión de Mar del Plata, su famoto soneto "Voy a dormir".

Se suicidó el martes 25 de octubre de 1938, internándose en el mar.