martes, 14 de julio de 2009

Michael Jackson sabía que sus días estaban contados según el “Daily Star”

El rey del Pop estaba convencido de que sería asesinado. Un mes antes de su muerte habría mencionado: "Voy a morir pronto… alguien me quiere muerto". Según el diario británico “Daily Star”, Jacko estaba tan seguro que su vida corría peligro que le confesó sus temores a su pequeña hija de once años, Paris Michael, la única persona en la que sentía que podía confiar.
El shock se produjo luego de las declaraciones de su hermana La Toya y de su padre, quienes también se inclinaron por la hipótesis del crimen. Los ayudantes del músico dijeron a un autor estadounidense que el cantante estaba siendo alimentado con medicamentos vendidos sólo con receta, potentes.

Ian Halperin, un periodista que publicó una biografía sobre el cantante, escribe que Jackson tuvo una charla íntima, de corazón a corazón, con París, en la cual le dijo que se sentía sumamente enfermo. “Lamentablemente nadie quiso ayudarme”, le confesó.

Halperin también insistió en que una ayudante le confió: “Alguien lo quiere muerto. Ellos siguen alimentándolo con píldoras, como caramelo, ellos tratan de empujarlo al borde”. Y continuó: “El necesita ayuda seriamente, la gente a su alrededor lo matará”.

El autor agregó que forzaban a Jackson en la realización de los 50 recitales en la Arena O2 de Londres, a pesar de que el músico no estaba apto para los mismos.

Joe dijo: “El tour de regreso era una idea buena, pero había más fechas añadidas”. Michael le habría confirmado que sólo estaba de acuerdo en las diez pactadas en un principio.

Pero su gerente, Frank DiLeo, mencionó que “no habrían habido problemas con él haciendo este tour”.

Por el momento la policía espera los resultados de las pruebas de toxicología antes de tomar una decisión sobre si hay que culpar a alguien sobre la muerte de “Jacko”.