miércoles, 15 de julio de 2009

Le cortaron las piernas a un cadáver para que pueda entrar en el cajón.

Ocurrió en los Estados Unidos, cuando un empleado de una funeraria decidió serrucharle los pies a un hombre que medía dos metros a la altura de los gemelos para que cupiera en el ataúd

Una jueza de Carolina del Sur, en los Estados Unidos, ordenó el cierre de una funeraria que en 2004 amputó las piernas de un cadáver para que entrara en un ataúd, según informa el diario norteamericano The State.

Durante el juicio, el propietario de la funeraria, Michael Cave, admitió que uno de sus empleados cortó a la altura del gemelo las piernas del fallecido James Hines, que medía dos metros, sin informárselo a la familia.

El caso se dio a conocer hace un año, cuando un ex trabajador de la funeraria hizo saber la verdad a la viuda de Hines.

El mes pasado, le retiraron la licencia de funcionamiento a la empresa fúnebres, situada en la localidad de Allendale.

Ahora, los responsables de la funeraria piden a la jueza que no respalde esa decisión porque nunca estuvo al tanto de que uno de sus trabajadores había usado el serrucho.